Después de la muerte de su pareja, comenzó a salir con uno de los intelectuales más respetados del país, Jean-Paul Enthoven.
La primera vez que, patricia della Giovampaola visitó París era chiquita y quedó maravillada con la Torre Eiffel, el Museo del Louvre y el Arco del Triunfo.
"París es una ciudad fascinante que siempre me sorprende y en la que todos los días aprendo algo nuevo contó a la revista Hola!
Sin embaro, nunca imaginó que la Ciudad Luz sería su casa después de casarse con el príncipe.No la pasa nada mal.Ella contó que en un principio se hospedaban en un hotel pero que "pasaban mucho tiempo en la ciudad" y por eso decidieron comprar el inmueble.Por la mañana, me pongo las zapatillas y salgo a la calle como una parisina más para ir al gimnasio porque me gusta ver gente y charlar."En ese país aprendí a conocer el amor por la cultura y el arte precisó."A pesar de ser mi novio, Jean-Paul es mi mejor amigo.Admiro el gran amor que tiene por su país y el respeto con el que trata a las mujeres.Adoro perderme por las calles de la ciudad".De él me gustan muchísimas cosas, pero lo que más valoro es que siempre me escucha, me ayuda, me aconseja.Mirá la galería de fotos.



Viven los dos juntos en un lujoso departamento.
Cmaino y hago compras regalos de 60 años hombre como cualquier persona.
Amante de la moda, confesó que un día de su vida "ya sea en Buenos Aires, Nueva York o Punta del Este" siempre es " muy agitado ".Antes de una producción fotográfica.Patricia Della, patricia Della.aunque sigo viendo a todos mis amigos aristócratas, con Jean-Paul estoy descubriendo un París muy distinto, en el que durante las reuniones sociales se debaten temas de política internacional y se analizan las últimas publicaciones literarias del mundo aseguró.Pero por ahora no tenemos planes de boda dijo, sobre su vida en pareja.Y agregó: "En Francia invito a almorzar a mis amigas.Tuvo una infancia tranquila pero su vida dio un giro inesperado cuando se casó con el príncipe.