Lèdo Ivo es una escuela llena de loteria de catalunya comprobar cupon pinzones y un timonel que canta en el platillo de leche.
Los mejores 1001 poemas de la Historia: Los cisnes salvajes de Coole).
Había Pasado gran parte de su juventud en Noruega dónde se caso con una hermosa mujer llamada axelina o Lina, como el solía llamarla.
La Casa Roja (2008).
Por veinte días Lina estuvo en cama, y por orden del doctor el teniente Jym no ingresaba a la habitación, hasta que a unos días antes de su boda, Lina lo mando a llamar, para mostrarle el vestido de bodas y los regalos.Movimiento literario : Modernismo.Refería constantemente que cuando ella lo miraba, lo perturbaba aterradoramente.Y ya había recibido infinidad de regalos, En uno de esos regalos había una caja de cristal forrada de terciopelo rojo.En Cavalo Morto cuando muere un caballo se llama a Lèdo Ivo para que lo resucite, cuando muere un evangelista se llama a Lèdo Ivo para que lo resucite, cuando muere Lèdo Ivo llaman al sastre de las mariposas para que lo resucite.Hasta el Monyo de Patrones en Inglés.



Que iluminaban el rostro de Lina.
EL tiempo : el cuento los ojos de Lina, está desarrollado en tiempo pasado.
Los mejores 1001 poemas de la Historia: El caballero pobre, de Ale.
Qué otra página añadirías a la lista?Los días imposibles (Calambur, 2005) o, largueza del instante (Diputación de León, 2009 con el que ganó el Premio xvii Bienal de Poesía Provincia de León, 2008.Artículos relacionados Los mejores 1001 poemas de la Historia: Fuego y hielo, de Robert.En 2005 creó junto a José Manuel Fuentes la colección de poesía Cuadernos tarjetas para regalar a una quinceañera del Boreal que depende del Departamento de Lengua y Literatura Castellana del IES Universidad Laboral, de Cáceres.Los mejores 1001 poemas: El nombre conseguido de los nombres,.Forma DE composiciÓN : prosa.





En ese momento ella le dice que ese es su regalo, entonces el teniente Jym abre la caja de cristal y encuentra algo muy desastroso, los ojos de Lina.
Sus ojos eran de un corte perfecto, rasgados y grandes; debajo de ellos una línea azulada formaba la oreja y parecía como la tenue sombra de sus largas pestañas, sus sentimentalismos de muchacha romántica  eran verdes; sus alegrías violetas; sus celos amarillos; y rojos sus.